Lanzarote, Canarias
Otra parada del viaje digna de destacar, por sus paisajes volcánicos y la manera en que se han relacionado él, con su aridez y fuertes vientos.
La isla está marcada por la obra de César Manrique, un artista, escultor, paisajista, arquitecto, que construyó a partir de la geografía, las materialidades y las condiciones del lugar, interpretando el paisaje y siendo una continuidad del mismo, como su casa, construida dentro de unos huecos provocados por burbujas de aire entre la lava.
La agricultura también se las ingenió cultivando en hoyos y protegiendo con pircas, mientras que la tierra volcánica ayuda a retener la escasa humedad.
Los paisajes submarinos tampoco se quedaron fuera, acantilados y cuevas naturales llenas de vida, y también un museo submarino, arrecife artificial que pretende acoger nueva vida, para compensar, a la vez que va narrando una historia de conflictos sociales.